Bill Walls

Bill Walls

La primera vez que visité el Hotel Playa Mazatlán fue en 1978, donde se apreciaba un estilo español pintoresco y donde la gran mayoría de los huéspedes eran jóvenes americanos que venían a disfrutar sus vacaciones de verano a Mazatlán.

Particularmente lo que más me gusta del Playa Mazatlán es su diseño arquitectónico, su área de playa, la calidez con la que tratan al turista, la calidad en sus servicios y la constante renovación que han mantenido a lo largo del tiempo no solo en sus áreas públicas sino también en sus habitaciones; esto sin lugar a dudas ha influido positivamente convirtiéndolo en uno de los resorts de playa preferidos por mí y mi Familia y el cual visitamos de dos a tres semanas cada año en Marzo.

Afortunadamente durante nuestra visita no solo hemos tenido la oportunidad de conocer las bellezas que Mazatlán ofrece a sus turistas, sino que hemos tenido el privilegio de crear nuevas y grandes amistades de personas originarias de Estados Unidos, Canadá y obviamente, de México.

Uno de los aspectos que me gustaría resaltar es el personal del hotel, ya que tratan de ser muy útiles para el visitante, manteniendo una actitud cortés y siempre preocupados por nuestra comodidad. Especialmente me gustaría reconocer el estupendo servicio que hemos recibido por parte de Humberto, nuestro mesero de playa que siempre está atento a nuestras necesidades, Thelma en el área de Reservaciones y Elizabeth en Concierge; todos ellos son excelentes personas y de gran utilidad para nosotros.

Si todavía no han tenido la oportunidad de conocer a Mazatlán, ¿qué esperan?, es una gran ciudad, con excelente comida, gran ubicación y un clima perfecto.